Verónica Godoy Directora RRHH

Las competencias personales, un factor de contratación que está en auge

Para es mi es fundamental el interés mostrado por el puesto, las ganas de aprender del candidato y el entusiasmo por entrar a formar parte de nuestro equipo.

Verónica Godoy, Directora de RRHH en Orgoa (Málaga)

Hace ya bastante tiempo que las competencias personales se han convertido en un factor determinante para las empresas a la hora de contratar a alguien.

Ya no sólo basta con tener capacidades técnicas, sino que se hace necesario contar con habilidades personales que muchas veces son innatas, aunque se pueden aprender e incluso entrenar.

El trabajo en equipo, la solidaridad, la capacidad de liderazgo, la toma de decisiones o el autocontrol son sólo algunos ejemplos de competencias personales demandadas por las empresas.

Son muchas las voces dentro del mundo de los RRHH que abogan por personas con competencias personales trabajadas, de ahí que también estén en auge los programas donde se practican y se entrenan, como los programas de inserción sociolaboral.

¿Cómo sé si tengo desarrolladas mis competencias?

En coaching hay una máxima que dice que “todo el mundo tiene potencial para desarrollar sus habilidades”, o lo que es lo mismo, todo el mundo tiene la capacidad de trabajar en equipo o de organizarse, otra cosa es que lo haya desarrollado.

Una buena manera de saber si tienes desarrolladas tus competencias personales, es justamente poniéndolas en práctica, o incluso preguntando a la gente de tu alrededor cómo creen que es tu desempeño.

Al final, es muy importante conocerse a uno mismo, ser consciente de qué haces bien y de en qué aspectos podrías mejorar, y practicar practicar y practicar.

¿Por qué son tan importantes las competencias en el trabajo?

Esta es la principal cuestión que nos ocupa en esta entrevista, y es que las empresas se han dado cuenta de que es más fácil que una persona aprenda una técnica a que aprenda a ser asertivo, por ejemplo.

En términos de rentabilidad, a las compañías les interesa más una persona cuyas habilidades sociales vengan “entrenadas de casa”, ya que está demostrado que esas personas aportarán más valor que aquellas que sólo cuenten con conocimientos técnicos.

Por otro lado, cabe señalar que las competencias laborales son un reflejo de las competencias personales, con lo que es fácil adivinar cómo va a comportarse un empleado en función de cómo es en el ámbito personal.

Competencias personales y actitud: entrevista a Verónica Godoy

Verónica Godoy es Directora de RRHH y Responsable del área financiera de Orgoa. En un mundo claramente masculinizado, ha conseguido hacerse un hueco importante para hablar de actitud, coaching y motivación.

Ella misma se define como una persona con visión humanista dentro de los RRHH, cuyo enfoque está siempre puesto en poder sacar lo mejor de sus equipos.

La felicidad en el trabajo, las competencias personales y la actitud son las bases de su filosofía, y así nos lo cuenta en la entrevista que he tenido el placer de hacerle:

Para ti, ¿qué es lo más importante a la hora de contratar a alguien?

A la hora de contratar a alguien para es mi es fundamental el interés mostrado por el puesto, las ganas de aprender del candidato y el entusiasmo por entrar a formar parte de nuestro equipo. El compromiso mostrado también es algo valoro mucho.

Se habla mucho de competencias personales como valor diferencial en un candidato, ¿qué competencias son las que más valoras como profesional de los RRHH?

Bajo mi punto de vista, las habilidades blandas imprescindibles en cualquier candidato deben ser las siguientes: trabajo en equipo, habilidades comunicativas, organización, adaptación a los cambios e iniciativa.

En términos generales, ¿cómo debe ser un CV para que llame tu atención?

Para que capte mi atención debe estar bien presentado, cuidar aspectos como faltas de ortografía, fotografía, formato del mismo… Parece algo lógico, pero he llegado a encontrarme CV con nombre y apellidos en minúsculas… En general, es importante que sea agradable para la vista. Respecto a experiencia y estudios, es suficiente con proporcionar información relevante de acuerdo al puesto ofertado.

¿Consideras importante que el CV vaya acompañado de una carta de presentación? ¿Cómo debería ser para que de verdad aporte valor a la candidatura?

La carta de presentación siempre aporta valor, pues proporciona información acerca de los intereses reales del candidato y de sus aspiraciones dentro de la empresa, así como de sus competencias personales. Creo que ha de redactarse con honestidad.

Todo el mundo en una primera fase quiere mostrar su mejor versión, pero  en esta fase es justo cuando las partes deben mostrarse transparentes y poner de manifiesto sus intereses reales, para evitar falsas expectativas y decepciones futuras.

A lo largo de estos últimos Linkedin le ha ganado terreno al CV tradicional, ¿crees que esta tendencia se va a mantener?

Por supuesto, debemos adaptarnos a la transformación digital en todos los aspectos laborales, y adecuar nuestros hábitos de búsqueda a lo que el mercado laboral está demandando.

Uno de los problemas que más encuentran las personas a la hora de postular por un trabajo, es que piensan que no cumplen todos los requisitos. Esto es lo que llamamos “competencias técnicas”, ¿qué opinión te merece? ¿Crees que realmente son tan importantes o se pueden aprender?

Las competencias técnicas para mi no son relevantes, prima la experiencia y la actitud del candidato en la entrevista, y depende de qué puestos,  incluso la experiencia no es necesaria, pero las ganas de aprender no deben faltar nunca, pues cualquier técnica por muy complicada que sea, se aprende con ganas y constancia.

Depende de qué puestos, incluso la experiencia no es relevante

Competencias personales en la empresa. Verónica Godoy.

Y para finalizar, ¿qué consejos le darías a aquellas personas que se encuentran en los denominados colectivos vulnerables (mayores de 45, jóvenes, desempleados/as de larga duración, etc) y buscan una oportunidad laboral?

Que crean en ellos mismos, que se adapten a las nuevas necesidades del mercado laboral, que se reciclen, que continúen aprendiendo y que entrenen o mejoren sus competencias personales.

Que entiendan que su carrera profesional no termina por estar durante un tiempo desempleados,  su experiencia es muy valiosa y si saben adaptarse a las exigencias laborales actuales no se quedarán fuera. Por ejemplo, en las empresas actualmente conviven millenials y perfiles más senior, y es precisamente la colaboración y retroalimentación entre ambos la que se torna fundamental para el crecimiento de los mismos y para el éxito de la propia empresa.